A disfrutar de nuestras frutas


Las frutas son un importante grupo de alimentos por su excelente aporte de vitaminas, minerales, fibra y otros compuestos de poder antioxidante. Sus beneficios son muy grandes y sus restricciones minúsculas para una población sana. Su gran versatilidad nos permite consumirlas frescas, enteras, picadas, licuadas, como puré, como mermeladas, deshidratadas; ubicándose en el menú como postre, bebida e incluida dentro de los platos principales, aunque debemos considerar siempre que el aporte de fibra óptimo se obtiene cuando se consumen enteras y con su concha.

Al igual que muchos alimentos, es muy común que en nuestros hogares la selección de frutas sea limitada en cantidad y circunscrita a un grupo estático y muy cerrado. Existen muchos factores que determinan este comportamiento, por lo que recomendamos para cada inquietud las siguientes consideraciones:

  1. ¿No sé qué fruta es esa? ¿No sé cómo prepararla?: El uso de recetas e información relacionada colabora activamente en la variada utilización de cualquier fruta presente en el mercado. Los vendedores también pueden ofrecer información de sus diversas formas de consumo.

  2. Siempre compro las mismas frutas: Generalmente no realizamos una compra atenta y detenida considerando toda la variedad de frutas que se presentan en el establecimiento. También se recomienda a todos los consumidores adquirir frutas desconocidas para ellos, con el fin de ampliar la selección de alimentos y diversificar el aporte de nutrientes.

  3. Las frutas son muy costosas: Se recomienda visitar mercados mayoristas y mercados locales para adquirir las frutas, especialmente las nacionales y estacionales.

En Venezuela una variedad de frutas han desaparecido de la predilección del consumidor, todas ellas tropicales y maduradas al máximo por el sol de estas tórridas tierras y muy ricas en vitaminas y en minerales. Estas frutas pueden ser rescatadas del olvido, en especial en las grandes ciudades, donde la oferta limitada de muchas de ellas, no favorece su consumo.

A continuación nos referimos algunas de nuestras frutas olvidadas, su zona geográfica donde más se cultivan y características nutricionales.

El Semeruco o cereza criolla: Proveniente de la región Centrooccidental del país, es un fruto similar a la cereza de regiones templadas, de aproximadamente 1-2 cm de diámetro, según sus dos variedades de colores puede ser rojo intenso o amarillo. El Semeruco apenas presenta 40 cal y aporta 1.100 mg de Vitamina C por cada 100 gramos, ¡es la fruta comestible con mayor cantidad de vitamina C que se tenga conocimiento! Entre sus usos destacan la optimización del sistema inmune y previene el envejecimiento y algunos tipos de cáncer por su alto poder antioxidante. Puede consumirse preferiblemente entera o en jugos y postres.

Ciruela de huesito: Crece en las zonas tropicales del país, es un fruto de color rojo purpúreo o amarillo, de forma ovoide de 3 cm de largo por 1,5 cm de ancho. La ciruela de huesito aporta 80 cal y apenas 17,9 gramos de carbohidratos totales por cada 100 gramos. Por ser una fruta de temporada se recomienda su consumo entre los meses de abril y junio para garantizar su frescura y aprovechar la disminución en su precio. Su uso más destacado es el de antiinflamatorio. Se debe destacar que la variedad de color rojo es más dulce y menos astringente que la amarilla. Puede consumirse preferiblemente entera o en jugos, postres y deshidratada.

Ponsigué: Crece en la región Nororiental del País, es un fruto de color amarillo-rojizo a anaranjado, de forma esférica de 1 a 3 cm de diámetro. En el ponsigué se destaca su alto contenido de potasio cercano a los 530 mg por cada 100 gramos, por lo cual colabora activamente en los procesos de regulación del agua corporal y en la correcta contracción muscular, evitando por ejemplo los espasmos musculares, mejor conocidos como calambres. Se pueden consumir enteras o en postres, pero su consumo más notorio es el tradicional "ron con ponsigué", elaborado mediante la maceración de los frutos en ron por al menos 1 mes.

Granada: Introducido en las regiones tropicales secas del país, es un fruto de color rojo brillante, de forma esférica de aproximadamente 7 cm de largo. En la granada destaca su gran dulzura a pesar de aportar solo 69 calorías por cada 100 gramos. Es una fruta que presenta propiedades antifúngicas, antiparasitarias y antioxidantes. Puede consumirse preferiblemente entera o en jugos y postres, siendo particularmente exquisita en decoraciones de ensaladas frescas.

Guama: Crece libremente en las regiones tropicales secas del país, sus frutos se hallan contenidos en una vaina de color verde oscuro que puede alcanzar hasta los 30 cm, su pulpa blanca similar a un algodón de azúcar se suele comer sin ningún tipo de proceso previo y algunos indígenas americanos elaboran bebidas alcohólicas con ella. La guama fructifica generalmente en la época lluviosa y considerando que su mercado es muy limitado, generalmente sólo se encuentra en caminos y como árboles ornamentales en plazas y avenidas.

Tuna: Crece en las regiones cálidas y secas del país, es el fruto proveniente del cardón, miden entre 7 y 11 cm de largo, son verdes y armados de espinas, su pulpa es dulce y refrescante. Al igual que la granada, la tuna se encuentra en muchos estudios que aun no han culminado o no han sido concluyentes, pero hallazgos obtenidos en el área de reducción de colesterol LDL, mejor conocido como el "colesterol malo", son bastante promisorios y más que factibles.

Jobo: Muy consumido en la región de los llanos venezolanos por su alto rendimiento. La especie más consumida es el jobo amarillo, sus frutos tan rojizos como la radiación solar recibida, miden entre 6 y 10 cm de largo. Su alto contenido en taninos le da un sabor ácido y es ampliamente versátil para la fabricación de dulces y bebidas. Estudios realizados presentan resultados positivos, que señalan un efecto cardioprotector, en la curación de quemadas, diurético y antiespasmódico.

Las frutas de esta pequeña compilación, son un valioso aporte al acervo cultural y gastronómico de nuestro país y no deben ser relegadas por que presentan un alto y valioso contenido nutricional, siendo muy importantes como fuentes de nutrientes y estimular su consumo, contribuiría a mejorar el consumo de frutas en nuestro país. Además, algunos estudios señalan hallazgos prometedores en cuanto a sus propiedades medicinales. Fomentar su consumo forma parte de la historia de nuestro país.

Referencias:

  1. INN. "Tabla de Composición de Alimentos", INN, revisión 2000.

  2. Cárdenas Medellín M, Serna Saldívar S, Velazco de la Garza J. Efecto del consumo de la tuna (Opuntia ficus indica) cruda y cocida en el crecimiento y mantenimiento del colesterol, lipoproteínas y glucosa en sangre. Archivos Latinoamericanos de Nutrición. 1998;48:316 - 323.

  3. Akinmoladun A, Obuotor E, Barthwal M, Dikshit M, Farombi E. Comparación de la actividad del ramipril y del jobo en la isquemia sin flujo y en la cardiotoxicidad inducida por el isoproterenol. Cardiovascular Toxicology 2010, 10(4):295-305.