Norovirus, una infección de cuidado


Los padecimientos por consumo de alimentos contaminados son de los más comunes hoy en día. Y recientes investigaciones han determinado que uno de los agentes más resistentes a las normas de higiene tradicionales es el Norovirus.

La infección con Norovirus o virus de tipo "Norwalk", puede causar severa diarrea y vómitos, y es la causa principal de las enfermedades gastrointestinales. Los Norovirus se pueden transmitir rápidamente de persona a persona en lugares cerrados y concurridos, como instituciones de cuidados prolongados, guarderías, escuelas, hoteles y cruceros. También pueden ser una causa principal de gastroenteritis adquirida en restaurantes y lugares donde se sirve comida si los alimentos están contaminados.

Por lo general, quienes adquieren el virus comienzan a desarrollar dolor abdominal y diarrea y empiezan a vomitar entre las 24 y 48 siguientes a estar expuestos al mismo. Los síntomas puede durar unos pocos días, y en la mayoría de los casos se da la recuperación sin mantener un tratamiento específico. No obstante, en el caso de los niños y ancianos la deshidratación puede ser muy fuerte y requerir atención médica. La clave está en reemplazar constantemente los fluidos perdidos con soluciones de hidratación oral.

Para estar alerta

Los síntomas de la infección por Norovirus incluyen nausea, vómitos, cólicos y dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso y fiebre. Suelen durar entre uno y tres días, pero la persona puede contagiar a otros hasta tres días después de estar totalmente recuperado.

El Norovirus es responsable del 50% de los brotes de gastroenteritis por intoxicación alimentaria en Estados Unidos.

El Norovirus es muy contagioso, y está presente en las heces de los humanos y animales infectados. Las ostras y ensaladas son algunos de los alimentos que más fácilmente se contaminan y transmiten el virus.

Las personas que manipulan la comida pueden transferirlo a cualquier alimento justo antes de servirlo. La transmisión suele darse por ingerir comida o agua contaminada, por llevar las manos a la boca luego de estar en contacto con una superficie u objeto infectado, o por estar en contacto con una persona que padezca el virus.

Norovirus y los alimentos

Los alimentos que se suelen contaminar con Norovirus son los vegetales con hojas como la lechuga, las frutas frescas y los mariscos, especialmente las ostras, ostiones, vieiras y almejas. No obstante, cualquier alimento que se sirve crudo o es manipulado después de cocinado puede contaminarse. Así mismo, la infección puede darse en cualquier fase de la cadena alimentaria.

Este virus no se multiplica en los alimentos, pero sí es muy persistentes y puede permanecer en los vegetales frescos durante varias semanas.

Para reducir la posible presencia del virus en los vegetales, es importante lavarlos bien y someterlos a un tratamiento con agua clorada.

Es fundamental evitar comer alimentos crudos o sin lavar. En el caso de las ostras, es necesario conocer su procedencia para comprobar así que cumplen con los estándares de higiene.

¿Cómo prevenirlo?

Importante: lavar los platos no elimina el Norovirus

De acuerdo a investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, los lavaplatos comerciales pueden matar las bacterias cotidianas, pero no el Norovirus.

Las normas de higiene aplicadas en la industria de los restaurantes para la limpieza de los platos y los cubiertos eliminan las bacterias. No obstante, el Norovirus puede soportar el lavado tanto manual como mecánico, y provocar la contaminación cruzada de los alimentos.

Para la realización de este estudio, se contaminó crema de queso y leche descremada con un Norovirus, con E. coli o con Listeria; y se aplicó esos productos a utensilios de acero inoxidable, a platos de cerámica y a vasos. Posteriormente, éstos se lavaron a mano o en un lavaplatos siguiendo los protocolos de higiene, en el cual se emplea cloro y un detergente germicida.

En ambos casos, se redujeron la E. coli y la Listeria a niveles seguros, pero no eliminaron al Norovirus. En consecuencia, los científicos determinaron que es necesario crear nuevos protocolos de limpieza que logren ser efectivos contra dicho virus.

Referencias: