Hablemos de loncheras


Daniela Aguilar
Nutricionista
Fundación Bengoa

Para comenzar debemos definir desayuno: Se entiende por desayuno a la primera comida del día (independientemente de la hora) que rompe el ayuno, la cual tiene numerosos beneficios, entre ellos, el aumento del rendimiento escolar, ya que mejora la capacidad de concentrarse, de resolver problemas matemáticos y comprender materias con mayor nivel de dificultad, mejora el comportamiento, previene la obesidad, disminuye el consumo de grasas a lo largo del día y garantiza un mejor aporte de vitaminas y minerales.

Hagamos un repaso a los alimentos que conviene llevar en la lonchera, los que algunas veces se pueden incluir y los que francamente nunca deberían considerarse.

Los que deberían siempre incluirse son:

En la lonchera juega la imaginación. Pero a ésta se le debe poner freno cuando se trata de evitar algunos productos que se suelen bautizar como comida chatarra, que solo aportan calorías sin nutrientes, y que abren las puertas a problemas futuros de salud. Entre ellos, la obesidad, la hipertensión, el colesterol y triglicéridos altos. Todos son antesala de infartos y accidentes cerebro vasculares. Factores de riesgo no solo para adultos sino también para niños.

Así, en una lonchera no deberían encontrar lugar:

Incorpore a los niños en la preparación de sus loncheras incluso de las comidas en casa, es una forma divertida de enseñarles educación nutricional y que se involucren en la selección de los alimentos y preparaciones de cada día.

Emplee envases de colores con sus personajes favoritos, para trasladar los alimentos, estos llaman más la atención del niño/a, sobre todo si es pequeño/a, y facilita la preferencia por lo que lleva en la lonchera sobre lo que pueda haber en la cantina.

Aquí les presentamos algunas posibles combinaciones para preparar loncheras rápidas y saludables:

Leyendo etiquetas

Leer las etiquetas de la información nutricional de los productos que desee incluir en la lonchera de su(s) hijo(s) y en su alimentación diaria, es una práctica que debe convertirse en hábito, ya que, si el niño presenta alergias a algún alimento, o ingrediente de estos, la única manera que tiene la madre de saberlo es estar al tanto de lo que expresa el etiquetado nutricional.

Es importante revisar los ingredientes, evitar consumir aquellos con aceite vegetal hidrogenado, grasas saturadas y grasas trans.