¡En Enero comienzo la dieta!


Elijú Patiño S.
Fundación Bengoa

Publicado 02/12/10

Diciembre es una época de alegría, de encuentros familiares, de muchos regalos y de mucha comida. En realidad, en las navidades nos damos el placer de comer las tan esperadas hallacas, pernil, pan de jamón, entre otras delicias, además todas las celebraciones van acompañadas de vino, ponche crema y demás bebidas para brindar. Definitivamente ¡que ricas son la navidades!, pero bueno como todas las temporadas pasan, ahora ya estamos en Enero.

Si en Enero, el primer mes del año, en Enero es cuando tenemos la suficiente valentía de volver a ver nuestra silueta en el espejo o más aún de subirse a la balanza para ver cuántos kilitos me regalo el "Niño Jesús".

Entonces es Enero, cuando afirmamos "Voy a comenzar la dieta", y comienza la búsqueda con l@s amig@s, en revistas, en internet, de cuál será la mejor dieta del momento. El problema está en que pensamos en las dietas como algo de momento. Y es ahí, donde comienzan los verdaderos problemas. Nos arriesgamos con la dieta que le funcionó a la vecina, bajamos unos kilitos, ¡qué emoción la dieta funciona!, pero en el momento en que terminas las dieta y retomas tu alimentación de siempre, vuelves a subir de peso y quizás mucho más kilos que los que tenías antes.

La pregunta es ¿Qué debo hacer?¿Cómo me quito éstos kilitos?. En primer lugar debemos tener un cambio de actitud hacías las dietas y no pensar en ellas como momentáneas, en realidad debemos adoptar nuevos estilos de vida, incluyendo no sólo los hábitos alimentarios adecuados, sino también incluir en ella actividad física. Porque no solamente te querrás ver bien en Enero, sino toda la vida, y más aún no sólo te querrás ver bien, sino sentirte bien, es decir, estar saludable por dentro, que debe ser más importante para ti, que simplemente tener una buena figura.

Para conocer que tan severo fue ese diciembre, te invito a realizarte una autoevaluación para que determines cómo estás en realidad y de ahí, establecer la conducta que debes tomar. Sólo necesitas una balanza y una cinta métrica. Determina tu peso y tu talla y calcula tu índice de masa corporal (IMC) con la siguiente fórmula: IMC = Peso / Talla 2

Por ejemplo, si pesas 66 kilos y mides 1,68, tu índice de masa corporal será:

IMC = 66/1,68 2

IMC= 66 /2,82

IMC= 23,40

Luego que ya determinaste tu índice de masa corporal te buscas en la siguiente tabla:

En el ejemplo anterior la persona tiene un estado nutricional normal. Ahora con la cinta métrica pásatela por la cintura (a nivel del ombligo) y mídete la circunferencia de cintura. Con esa medida podrás conocer tu riesgo cardiovascular, ubicándola en la tabla que se presenta más abajo. El riesgo cardiovascular, estará determinado de acuerdo a cómo esté distribuida la grasa corporal (esos kilitos de más). No es lo mismo que tengamos mayor cantidad de grasa en la zona de las caderas, a que la tengamos a nivel del abdomen. En esta zona, el riesgo cardiovascular es mayor, digamos que el corazón trabaja más forzado.

Si estas en obesidad (en cualquiera de las categorías) y tienes un riesgo elevado, lo mejor será que acudas a un especialista (nutricionista o médico nutrólogo) para que te realice una evaluación más completa y te indica la conducta a seguir. Si te encuentras en sobrepeso, debes trabajar para disminuir esos kilos y mantenerte en la zona de normalidad y si estas normal debes tratar de mantenerte en esa zona.

En cualquiera de los casos anteriores, debemos tener siempre una buena alimentación y de estilos de vida, a continuación te presento algunas recomendaciones que te pueden ayudar:

Espero que con estas recomendaciones puedas sentirte motivado a comenzar a cambiar tus hábitos alimentarios y de estilos de vida, recuerda que es poco a poco, los hábitos no se cambian de un día para otro. Tenemos que borrarnos el chip que tenemos grabado en nuestro disco duro y volverlo a grabarlo con todas éstas recomendaciones. Por ser sólo recomendaciones generales, te invito a acudir a un especialista si deseas un plan nutricional individualizado y adaptado a ti.

¡Recuerda que somos lo que comemos y nuestra salud entra por la boca, anímate y ponte a trabajar por tu salud ya mismo!

Referencias bibliográficas

International Life Sciences Institute (ILSI). Estilos de vida saludables.

International Life Sciences Institute (ILSI), OPS. 1997. Conocimientos Actuales Sobre Nutrición. Séptima Edición. Washington, DC.

Mahan, K; Escott-Stump, S. 1998. Nutrición y Dietoterapia. Nutrición y Dietoterapia de Krause. 9na ed. Distrito Federal, México.

www.enplenitud.com

www.health.gov/paguidelines/pdf/paguide.pdf

www.healhfinder.gov/espanol/